La catedral que
hoy se contempla
Levantada sobre otra de estilo románico
De gran belleza y riquísima decoración a juzgar por los elementos que han llegado hasta nosotros.
En el último tercio del siglo XV comenzó a ser demolida por su cabecera para dar paso a la catedral actual, que guarda un gran parecido con las catedrales del gótico alemán.
La sorprendente fachada corresponde a las últimas etapas constructivas de la catedral, comienzos del siglo XVIII. Es un espectacular retablo de piedra, obra maestra del barroco leonés.
La integran tres portadas y un hastial, primorosamente tallado como obra de orfebrería y flanqueado por dos torres gemelas de planta cuadrada, unidas por graciosos arbotantes y puentecillos al cuerpo central y coronadas por chapiteles.











